Sueño de libertad

Nuestro sindicato clausuró en Mieres la exposición de fotografías y textos de los presos políticos del franquismo, dentro de las actividades conmemorativas del Octubre del 34

El Sindicato, noviembre de 2004

El 29 de Octubre se clausuró en la Casa Duró de Mieres la exposición "Sueño de Libertad", de la Asociación de Expresos y Represaliados Políticos Antifranquistas, cuya exhibición, durante una quincena en Langreo y otra en Mieres, patrocinó la Fundación Juan Muñiz Zapico de CC.OO. de Asturias.

La exposición, compuesta por más de cuarenta paneles con fotografías y textos repasa las cárceles franquistas (de mujeres y hombres) con imágenes de casi toda la "geografía represiva" del franquismo (Amorevieta, Porlier, Burgos, Alcalá de Henares, Ocaña, el Dueso, Segovia…), las asambleas de la asociación (desde 1966- 67), las actividades de la Coordinadora Nacional, la solidaridad internacional (Francia, Holanda, Cuba…), las visitas de brigadistas, el homenaje a guerrilleros, los viajes internacionales…

En la clausura intervino Francisco Prado Alberdi, como presidente de la Fundación Juan Muñiz Zapico, quien manifestó que era un honor colaborar en la recuperación de la memoria histórica de la represión de "los que la vivieron y cómo la vivieron".

Alberto Rubio, Secretario General de CC.OO. de Asturias, reflexionó sobre la doble muerte que supone el olvido, y sobre los malos tiempos que corren en el mundo para la libertad y la paz, que nos llevan a considerar como las opciones "menos malas" a Kerry o a Zapatero.

Manuel García "Otones", coordinador de la asociación de expresos en Asturias, recordó que sólo entre seis de los presentes en el acto sumaban casi 100 años de encarcelamiento en las celdas franquistas, lo que debe hacernos reflexionar sobre lo que supuso para el PCE, la organización más perseguida por la represión, iniciar en 1956 la política de "reconciliación nacional".

Gervasio Puerta, presidente de la asociación de expresos, dedicó el recuerdo y homenaje a todos los compañeros de cautiverio "por su solidaridad, sufrimiento y amistad, en unos años superados pero no olvidados". Destacó alguna de las imágenes de la exposición, como la de 1957, en el penal de Burgos, con José Iturbi y casi 200 presos cuyas condenas sumaban más de 3000 años de cárcel. Recordó el apoyo económico dado por el gobierno del PP a la Fundación Francisco Franco, mientras se lo negaba a la asociación que preside. Leyó un escrito, enviado a la actual Vicepresidenta del Gobierno María Teresa Fernández de la Vega, reivindicando la extensión del decreto de amnistía a todas las sentencias, la ampliación de la ley de 1990 de compensaciones económicas a los represaliados, aunque no tuvieran 65 años de edad o menos de tres años de cárcel, facilidades en el acceso a archivos, emisión de un carnet de represaliado político, acto público y ciudadano de homenaje en honor a los represaliados, ayudas a las asociaciones… Desde la Vicepresidencia del Gobierno se respondió este escrito comprometiéndose a la creación de una Comisión Interministerial de Victimas de la Guerra Civil y del Franquismo que tomará en consideración estas reivindicaciones.

El acto fue cerrado por Marcos Ana, que padeció 23 años continuados de prisión por motivos políticos, y refirió varias anécdotas y recuerdos de aquellos años y recitó cinco de sus poemas más conocidos, redactados en el penal de Burgos: "La vida", "Pequeña carta al mundo", "Mi corazón es patio", "Romance para las doce menos cuarto" y "Sueño de libertad", poema que sirvió para titular la exposición.

MARCOS ANA, EL POETA QUE NACIÓ ENTRE REJAS


"Las ideas están por encima de hombres, partidos o estados, que las han malgastado; los ideales de libertad y socialismo serán posibles un día"
Marcos Ana, seudónimo de Fernando Macarro Castillo (1921), es un caso emblemático de los sufrimientos de la represión. Participó en la guerra civil desde el bando republicano. En abril de 1939 fue encarcelado, en Madrid, y se le condena a muerte. En 1943 se autoincrimina por la redacción de una publicación ilegal que circula en prisión, lo que le supone brutales torturas y una nueva condena a muerte. Tiene el "privilegio" de haber conocido las cárceles franquistas en casi todas las épocas, en las que peregrinó por Porlier, Conde de Toreno, Ocaña, Alcalá de Henares y el penal de Burgos, en el que estuvo durante quince largos años. Sufrió torturas, vejaciones, periodos larguísimos de incomunicación. En uno de estos periodos inicia, en 1954, la composición de sus primeros poemas. Utilizará para firmarlos el seudónimo formado por el nombre de su padre y el de su madre (víctimas ambos de la guerra civil y de la represión), y, por tortuosos procedimientos, su obra va saliendo al exterior, siendo conocida y admirada. La campaña internacional para lograr su libertad involucró a Amnistía Internacional, Fidel Castro, Pablo Neruda… En noviembre de 1961 fue puesto en libertad tras 23 años continuados de cárcel. El Partido Comunista de España, en el que militó siempre, lo envía a París para que organice una oficina de solidaridad con los presos franquistas, que logra el apoyo de lo mejor de la intelectualidad del momento (Sartre, Picasso…). Sus poemas sirvieron de inspiración y reforzaron las convicciones de muchos jóvenes chilenos y argentinos perseguidos por los regímenes dictatoriales de los años 70 en el cono sur americano.

Marcos Ana, manifiesta su alegría por visitar la "patria roja" de Inguanzo, "Juanín" y tantos otros compañeros de lucha. Ante la crisis de la izquierda en los últimos años, sus ideas no flaquean: "Las ideas están por encima de hombres, partidos o estados, que las han malgastado; los ideales de libertad y socialismo serán posibles un día, quizás tras varias generaciones. Este mundo es injusto y otro mundo no solo es posible sino necesario".

Respecto a sus expectativas con el gobierno del PSOE y la recuperación de la memoria histórica, Marcos Ana nos dice que "cada olvido es una pequeña muerte. Ahora debemos agrandar los espacios y evitar que el gobierno eche mucho agua al vino. Lo prioritario fue acabar con el Gobierno del PP. Ahora debemos luchar contra la manipulación histórica y nunca olvidar que en 1936 las izquierdas ni queríamos ni necesitábamos la guerra: acabábamos de ganar unas elecciones y teníamos un fortísimo apoyo social. Las responsabilidades de la tragedia nacional que supuso la guerra civil, por tanto, no se deben repartir por igual".

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