"La mejor novela minera está por escribir"
La Nueva España, 28 de diciembre de 2003

"El cierre de las explotaciones y el final de una época, de todo un siglo de historia de Asturias, alimentarán la nostalgia y de ahí nacerán grandes creaciones literarias"

Mieres del Camino, José A. Ordóñez


Benigno Delmiro Coto
Benigno Delmiro Coto es el autor del libro "Literatura y minas en la España de los siglos XIX y XX", editado recientemente por la Fundación Juan Muñiz Zapico, de Comisiones Obreras (CC OO), y Editorial Trea, y que cuenta entre sus patrocinadores con el Ayuntamiento de Lena, en cuya Casa de Cultura fue presentada la obra hace una semana. El volumen hace un completo recorrido por la literatura minera escrita en los últimos 115 años tanto en España como en otros países. Aunque el autor destaca y recomienda varios libros, se muestra convencido de que la gran obra minera "aún está por escribir" y de que vendrá de la mano de "la nostalgia" producida por un mundo que se acaba con la crisis y el cierre de las explotaciones.

Benigno Delmiro Coto, hijo de un minero del emblemático pozo María Luisa, nació en El Entrego. Afiliado a CC OO y miembro de la Fundación Horacio Fernández Inguanzo, es doctor en Filología Española por la Universidad de Zaragoza y catedrático de Lengua y Literatura en el Instituto de Educación Secundaria (IES) Rosario Acuña, de Gijón. Con "Literatura y minas en la España de los siglos XIX y XX" profundiza y vierte luz en una serie literaria especialmente abonada a los arquetipos y a las visiones sectarias.

-Literatura y mina. ¿Qué se encontrará el lector de su libro?

-Un repaso de 104 obras mineras de todos los géneros literarios, tanto novela y cuento como teatro o poesía, del último siglo y cuarto. Además, en el capítulo inicial y en la mitad del sexto hago referencia a la literatura internacional sobre el tema, con el objetivo fundamental de tratar de compararla con la que se hizo y se hace en España. El resultado de esa comparación es que todas las obras estudiadas se estructuran igual, al menos en cuanto a contenido.

-Un siglo y cuarto de literatura y 108 obras estudiadas. Una labor que le habrá llevado mucho tiempo...

-El material lo estudié, en un primer momento, para la tesis que, dirigida por el catedrático José Carlos Mainer, que prologa el libro, leí en la Universidad de Zaragoza en 1990. Ese material acaba en 1980, por lo que debí profundizar después en las obras posteriores a esa fecha.

-¿En qué género literario se puede englobar a la literatura minera?

-Forma parte de la literatura social, como serie literaria, que en España tiene arraigo ya desde la Edad Media. En el libro recojo y estudio todas las miradas que, a lo largo de los siglos XIX y XX, se proyectaron sobre los mineros. Aquellas que los contemplan como víctimas o como monstruos. Las que los utilizan para el combate revolucionario. También las visiones paternalistas, que se nos ofrecen desde el lado más conservador o desde la Iglesia. En resumen, todo un conjunto de miradas desde diferentes puntos de vista.

-¿Proyectan esas miradas una imagen real de los mineros y del ambiente minero?

-La verdad es que las imágenes son de lo más diverso. Por ejemplo, Armando Palacio Valdés en "La aldea perdida" coloca a los mineros como los peligrosos malvados que acaban con el idílico mundo rural del valle. A este respecto, un capítulo que considero muy interesante en mi libro, desde este punto de vista, es el que está dedicado a la literatura que genera la revolución de octubre de 1934. He tratado de recoger todas las miradas que se concentran en torno a esos acontecimientos. Además, tanto a nivel nacional como internacional.

-¿Qué obras mineras recomendaría?

-La novela minera más completa que existe es "Germinal", de Zola. Una pieza teatral muy interesante es "Teresa", de Clarín, escrita en 1895, preciosa y muy recomendable. En el plano asturiano, destaca "La aldea perdida", del lavianés Armando Palacio Valdés. Del tiempo de posguerra recomendaría "Los hombres crecen bajo tierra", de Carlos María Ydígoras, que, por cierto, está ambientada en el valle de Turón. Otra obra importante es "Letanía de lluvia", de Fulgencio Argüelles, mientras que en poesía me quedo, por ejemplo, con "Baladas para una metamorfosis con solo de avefría", escrita en 1987 por Celso Peyroux, colaborador de LA NUEVA ESPAÑA. Lo destaco porque es un autor próximo que escribe un poemario de referencias mineras precioso y actual. También en poesía llama la atención "Minero de estrellas", de José María Morón, una gran obra sin lugar a dudas.

-La minería está en crisis. ¿Buenos tiempos para la literatura minera?

-Estoy totalmente convencido de que la mejor obra minera está todavía por venir. De que aún no se ha escrito. La crisis, el cierre de las minas en Asturias, en España y en el conjunto de Europa alimentará el territorio de la nostalgia y de ahí vendrán grandes obras mineras, seguro. A nivel regional, con el adiós a las minas se cierra un siglo de historia de Asturias, pero el tema sigue ahí para que sea utilizado por los escritores.

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